| ph: Pilar Lalalala |
Eran las
ocho y media de la noche cuando llegue al teatro Gran Rex con mi tía Silvana.
Había una cantidad moderada de gente que se encontraba distribuida entre el
exterior y el hall de entrada del teatro, pero no me detuve a observar por
mucho tiempo ya que debía retirar las entradas en la boletería. Apenas las tuve
en mis manos me encontré con mi amigo Lucas, un integrante del club de fans el
cual tuvo el maravilloso placer de conocer a Rufus en el Meet and Greet previo
al recital. El nos comento de forma efusiva su encuentro con nuestro gran ídolo
mientras me iba presentando al resto de los integrantes del club de fans.
Nueve y
cuarto de la noche y ya estábamos sentados en las butacas. La gente seguía
entrando a la sala, mientras que yo conversaba con mi tía acerca de el concepto
del recital que estábamos apunto de presenciar. Momentos después se apagaron
las luces, dando indicio que el recital estaba por comenzar.
Rufus
Wainwright hizo su entrada de una forma muy rápida y concreta. Simplemente
entro, saludo y comenzó con su espectáculo. Al ver eso, sentí que el recital
iba a ser frío y distante como el de un pianista de música clásica, pero luego
me di cuenta que estaba totalmente equivocado. Con el paso del tiempo, y
canciones, Rufus se fue poniendo cada vez más cómodo con su público, hasta
llegar al punto de bromear con anécdotas de su pasado o con la adquisición de
una guitarra con una calcomanía de Hello Kity. Definitivamente, al ser su
primera vez en el país, estaba nervioso al principio, pero luego la calidez de
los fans argentinos lo hizo sentir como en su casa.
| ph: Mariana Val |
Las
canciones que considero más remarcables del recital fueron Out of the Game,
Martha y Zebulon. La primera simplemente porque creo que fue allí cantando esa canción
con su guitarra, cuando Rufus empezó a distenderse frente a su publico querido,
mencionando que: “yo no me considero afuera del juego, ya que estoy cantando en
Argentina!”. La segunda y la tercera representan los momentos más emotivos del
concierto. Ya sean por las letras que las componen, o como las interpreto en el
piano o el simple hecho de poder presenciarlas en vivo se llevaron todos los
aplausos. Finalmente la ultima, termino de marcar la idea de que Rufus la paso
muy bien con nosotros, debido a que no estaba programada en el setlist oficial,
siendo un regalo para los argentinos.
No hay
punto de vista criticable al show. Fue completo, agradable y desbordante de
emoción y talento. Rufus saldo la deuda de habernos hecho esperar tanto tiempo
y nos dejo más que contentos al dejar en claro que volverá pronto. Y lo mejor
de todo, es que el sabe que nosotros estaremos allí admirándolo.
| ph: Ana Mariel |